Crear relaciones de valor en los negocios

Las relaciones entre empresas son incrementalmente flexibles. Las prestaciones de productos y servicios son más variadas y especializadas que nunca, teniendo la capacidad de servir a nichos sumamente específicos y, como contratante, puedes encontrar a la empresa que mejor satisfaga tus necesidades.

Tener un excelente branding es prácticamente un requisito, los mercados son más sofisticados que nunca y las empresas están mejor preparadas, una Unique Selling Proposition (USP) no es suficiente para hacerte resaltar.

Este momento, cuando la información es más accesible que nunca y las mejores prácticas se propagan como el fuego, tu diferenciador pasa a segundo plano. Como en el basquetbol, cuando el mejor jugador de cada equipo están al mismo nivel, lo que diferenciará la competencia será el segundo mejor jugador y así progresivamente.

Si tu branding ya no te separa de la competencia, pasamos al siguiente nivel. Si tu comunicación no te separa de la competencia, el que viene. Si tus tácticas de marketing no te están ayudando, entonces, ¿qué queda? Regresamos al nivel más básico de lo que son los negocios.

Los negocios son relaciones humanas

Como nos decían nuestras madres desde pequeños, que evitáramos las malas influencias y procuráramos a quienes nos hacen crecer y mejorar. Los negocios son más efectivos cuando encuentras a otros que te hacen crecer y tú los ayudas también.

Nadie está en una relación de la cual ellos no obtienen nada a cambio. Esto es cada vez más evidente en las relaciones entre empleado y empresa. Antes, el empleado se conformaba con una paga y prestaciones de ley, hoy, el empleador debe aportar mucho más, ya que le estás entregando tu tiempo, esfuerzo y preparación. Si las empresas continúan sin aportar algo a cambio a sus empleados, podemos entender el porqué de los altos índices de rotación.

Si eres prestador de servicios, debes enfocarte primordialmente en el valor que estás aportando a los negocios de tus clientes. Esta será tu principal herramienta de venta, lo demás son tácticas vacías.

Ya no se trata de llegar a un pitch con la mejor estrategia y las tácticas más innovadoras, se trata de llegar con una propuesta en la que estés entregando más valor de que recibes y en el que fomentes una relación de confianza y crecimiento mutuo.

Si quieres vender, lo primero que debes hacer es preocuparte por el negocio de la otra persona. Si quieres crecer, encuentra a quien tenga esta mentalidad y nútrela.

No olvides tu marketing, pero si no estás cumpliendo las necesidades humanas básicas de tus clientes, bien podrías estar tirando tu dinero a la basura.

Emprendedor y entusiasta de proyectos digitales.

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