La importancia de producir trabajo independiente

Crear algo tuyo, es una deuda contigo mismo. No estás aquí para rentar tu tiempo y usar tu talento para hacer realidad los sueños de alguien más. Tu mente está hecha para crear, para percibir y analizar las cosas de forma única para ti.

Siempre pensamos que los emprendedores exitosos son genios superiores a cualquiera de nosotros mortales, pero, ¿qué tal que sus ideas conectaron con millones de personas porque comparten un punto de vista de muchos? Hasta cierto punto son personas comunes, quienes perdieron el miedo al fracaso, no por falta del mismo, sino por su abundancia o severidad.

Es tener resistencia compartida. Característica que se desarrolla con el valor de mostrar al mundo tu punto de vista.

No estoy diciendo que renuncies a tu trabajo, ni que pongas en riesgo el bienestar de tu familia. Estoy diciendo que debes comenzar. Comienza a trabajar en esa resistencia, comienza a ver el resultado que tiene en otras personas. Mientras más lo hagas, mejor entenderás el efecto que tienes en el mundo y descubrirás tu verdadero potencial.

Siempre pensamos que las personas que empezaron a forjar su camino desde pequeños, es porque tienen talentos inigualables, pero la realidad es que comenzaron a incrementar su resistencia con mucho tiempo de anticipación. Tal vez sí tenían una vocación y pudieron enfocarse, pero su éxito no se debe solamente a su talento, sino al valor que implicó mostrarlo al mundo.

Beethoven se quedó sordo lentamente en un periodo de 10 años, durante el cual, nunca dejó de componer, e influyó en sus obras más importantes. Fácilmente pudo haberse dado por vencido, pero tuvo el valor de mostrar la obra que para él significaba algo y que solamente podría haber sido creada por él.

Existe un elemento clave para hacer trabajo independiente:

Debes tener absoluta libertad del resultado.

No importa si es un proyecto grande o pequeño, si lo haces colaborando con otras personas, o si lo haces solo para ti; debe ser algo concebido desde tu mente, que refleje tu perspectiva del mundo en ese momento. Para muchos, eso puede ser desde arreglar un auto, escribir una canción, crear una fórmula de excel o una nueva forma de arreglar tu casa.

Cambiar al mundo no se logra con modificaciones monumentales, son los pequeños ajustes que reflejan algo de tu identidad y que hacemos todos los días, que se van acumulando y terminan por influir en otras personas.

Debes hacerlo porque es la única manera en la que el mundo se beneficiará con algo originalmente tuyo. Si lo único que haces es construir la realidad de otra persona, estás privando al mundo del potencial de tus ideas.

Empieza poco a poco, construye tu resistencia, compártela con el mundo, incrementa la dificultad y comienza el siguiente proyecto. Si lo haces todos los días, crearás un monstruo que ni tú podrás detener, ya que será el mundo quien demandará de tu colaboración.

 

Emprendedor y entusiasta de proyectos digitales.

Deja un comentario