El tiempo como factor de éxito

Cuando emprendemos, tomamos en cuenta muchas cosas: la inversión, los recursos físicos y tecnológicos; pero el tiempo pasa a ser un límite en vez de un factor contribuyente.

El tiempo es necesario como capital, tan importante como los pesos y centavos invertidos. Si bien, consideramos tiempos de entrega, tiempos de trabajo, pero no consideramos el valor que el tiempo aporta a cualquier proyecto.

En ciertas profesiones, como los abogados o terapeutas, el tiempo (literalmente) equivale a dinero. Como emprendedores, debemos de considerar este como nuestro recurso más importante, pero no solamente en tiempo invertido, sino en el valor de nuestro tiempo.

Si tu proyecto requiere generar un mínimo de 200 mil pesos al mes, toma en cuenta el valor de tu tiempo a partir de tus objetivos. Si en un mes trabajas 4 semanas, de las cuales laboras 5 días de cada semana, de los cuales inviertes 8 horas de tu tiempo, pero siendo honestos, tus horas productivas son alrededor de 6; significa que una hora de tu tiempo equivale a 1,667 pesos. En este caso hipotético, ese es el valor de tu tiempo.

No se trata de que cobres el equivalente, pocos negocios hacen sentido que lo hagas de esta manera, sino que con base en el valor de tus horas, hagas la conversión equivalente al tiempo que inviertes en cada parte de tu negocio y así descubrirás si estás enfocando tu tiempo donde se encuentra su valor. Encontrarás que estás invirtiendo tu tiempo en reuniones, transporte y correos, mucho más de lo necesario.

Otra forma de verlo es en aquellos proyectos que no requieren de mucha inversión económica, pero sí de mucha inversión de tiempo, sobre todo cuando es un proyecto adicional a tu trabajo. Cuando te encuentres en esta situación, debes tomar en cuenta el factor de trabajo constante. El legendario basquetbolista, creativo y empresario, Kobe Bryant, explica su régimen de entrenamiento de la siguiente manera (parafraseo):

Un basquetbolista profesional promedio entrena 4 horas al día, empezando a las 11 am. Lo que yo hago es levantarme a las 4 am para entrenar dos horas, antes de empezar mi día. Desayuno, atiendo a mis hijos y a las 11 am vuelvo a entrenar. Al final de la semana, habré entrenado el equivalente a 3.5 días más que mi competencia. Al final del año, ellos habrán entrenado 1,344 horas y yo habré entrenado 2,016 horas, el equivalente a 6 meses más de entrenamiento.

Si tu negocio requiere de inversión de tiempo, haz los cálculos, ¿qué vale más? ¿que le dediques un día de trabajo a la semana? ¿o que inviertas una o dos horas por la mañana?

El trabajo constante se verá reflejado no solo en el tiempo total dedicado, sino en el valor de todo lo que hayas creado en ese tiempo.

Emprendedor y entusiasta de proyectos digitales.

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