¿Por qué nos sentimos insatisfechos en un trabajo normal?

Para las generaciones Z y Millennial, el significado de trabajo es distinto a lo que se venía predicando anteriormente. Mientras que a los Baby Boomers y a la Generación X se les inculcó la idea del trabajo duro, sin importar lo que esto conlleve, las nuevas generaciones han crecido con la idea de que son capaces de hacer lo que se propongan.

Esto trae consigo aspectos positivos y negativos. Mientras que es inspirador saber que somos capaces de crear lo que sea, también conlleva una gran presión para encontrar aquello que nos apasiona y para lo que somos buenos (que muchas veces pueden ser cosas distintas). Por eso vemos a personas que cambian de carrera sin ton ni son, a quienes dejan la universidad para perseguir un emprendimiento, o aquellos que se dedican a viajar y vivir la vida (todos conocemos al menos uno).

El resto que continúan su carrera y comienzan su camino laboral en el mundo corporativo, rápidamente se sienten insatisfechos con lo que están haciendo. Porque no aportan nada positivo al mundo, porque no están haciendo lo que les apasiona, porque tratan con personas desagradables o les aburre la rutina.

Con altas expectativas, vienen mayores decepciones y el mundo no es color de rosa todo el tiempo. Hay momentos para todo, desde el aburrimiento, hasta la inestabilidad y la felicidad. El error que cometieron las generaciones previas fue prometernos un futuro que, aunque es posible, era demasiado idealizado. En vez de seguir el viejo adagio comercial de «underpromisse and overdeliver», lo hicieron al revés. Crearon la idea de un futuro que es muy difícil conseguir, pero lo hacen ver muy fácil.

No solo lo hicieron nuestros padres. Suponiendo que tus padres siempre fueron realistas y te enseñaron qué esperar de la vida, está impregnado en la cultura popular que hasta la persona más común, esconde la capacidad de tomar al mundo por sorpresa. Esto se refleja en los anuncios aspiracionales que definieron la era de los 90’s y 00’s, hasta en la cultura de los superhéroes que hoy está en su máxima expresión.

Con todo este peso cultural, hay que añadir una cucharada grande de Instagram y YouTube, donde vemos todos los días a las ya mencionadas personas que solo viajan por el mundo y pintan su vida como un cielo en la tierra; mezcla una pizca de la satisfacción inmediata que brindan las redes sociales, donde nos hemos acostumbrado a publicar una fotografía e inmediatamente recibir una ola de elogios y likes. Es la receta perfecta para sentirnos insatisfechos con nuestro día a día.

  • Sabes que eres capaz de todo, pero no has conseguido mucho.
  • Estás en una situación que no es ideal para ti.
  • Todo el tiempo ves a otras personas que lo están logrando y tú no.
  • Cuando intentas algo, no lo consigues inmediatamente y te desilusionas.
  • Estás en una empresa que hace más daño que bien en el mundo.

Ahora se entiende por qué las nuevas generaciones son tan propensas a la ansiedad y depresión, están en un mundo diseñado para hacerlos sentir insuficientes e incompetentes.

Lo que predicaban los X y Baby Boomers, es verdad, pero con el pequeño detalle que toma una vida de búsqueda constante, trabajo duro y sacrificio. No es inmediato.

Esta aflicción generacional trae consigo un lado sumamente positivo, eso es que sentirnos incómodos es el primer motivador para actuar.

Si nos sintiéramos conformes con una vida que no es la que buscamos, nos quedaríamos inertes. Por eso vemos a personas que lo están logrando, porque ellos llevan suficientemente tiempo buscando sus sueños como para estar en el punto que comienzan a lograr sus objetivos.

La edad más productiva de un adulto llega entre los 35 y los 50. Si los Millennials más viejos tienen máximo 36 años, significa que aún nos queda una vida de logros y cambio en el mundo. Apenas estamos empezando.

Por otro lado, la Generación Z son los más autodidactas que hemos visto hasta el momento. Hay quienes a los 15 años tienen habilidades sumamente desarrolladas porque no están perdiendo tanto tiempo en aprender convencionalidades que no les serán útiles en la vida.

Creo que estamos a punto de comenzar a ver el efecto de nuestra generación en el mundo. Apenas estamos en momento de tomar las riendas de las grandes organizaciones y lograr aquello que nos propusimos.

Lo que debemos recordar, es que hay que darle tiempo.

 

Emprendedor y entusiasta de proyectos digitales.

Deja un comentario