¿Talento o trabajo duro?

Ciertas profesiones requieren de un talento natural, como el arte, las matemáticas o el canto. Hay otras para las que puedes llegar a un alto nivel tan solo con trabajo duro.

Si la vida y tu carrera se tratan de seguir tus pasiones, ¿en qué te debes enfocar? ¿Aquello para lo que tienes talento o lo que puedas conseguir trabajando mucho?

Todo depende de tu pasión en la vida. Aquello que quieras alcanzar en algún punto. De acuerdo con Robert Greene, en su libro Mastery, podemos lograr ser los mejores del mundo con una combinación de factores. Lo que realmente pensamos que es talento, no es más que una práctica enfocada temprana, acentuada un poco por habilidades naturales.

La teoría de las 10 mil horas va mucho más allá, como nos explica Greene. Es verdad que un promedio de 10 mil horas, es el tiempo que se necesita para ser un maestro en cualquier cosa, pero no es tan simple. Difícilmente vas a lograr ser el mejor del mundo en algo si solamente inviertes el tiempo ineficientemente. El tiempo que dedicas a construir tus habilidades debe ser basado en práctica enfocada y correctiva, teniendo la asesoría correcta e, idealmente, habiendo pasado por un periodo de tutelaje por otra persona que sea un referente en la rama.

Muchos de los personajes más reconocidos de la historia pasaron largos periodos de tiempo como aprendices de otros maestros. Leonardo Da Vinci pasó seis años como aprendiz de Andrea del Verrocchio, periodo tras el cual comenzó a superar las habilidades de su maestro.

A pesar de la creencia popular, el talento no es algo con lo que se nace, sino algo que se desarrolla tempranamente. Las personas que son buenas en el futbol, probablemente hayan pasado más tiempo de lo ordinario desarrollando sus habilidades desde una temprana edad. Así, cuando competimos contra ellos, creemos que son sobrenaturalmente dotados, cuando es una cuestión de tiempo de práctica enfocada.

Lo único que tenemos a nuestro favor es la composición natural de nuestro cerebro y nuestra fisiología. Por ejemplo, cualquiera puede desarrollar la capacidad de correr con la técnica correcta, pero pocas personas tienen la altura, el peso, la explosividad, la fortaleza y la dedicación para competir con velocistas olímpicos.

Si estás en un punto de tu vida en que sabes que quieres desarrollar tus habilidades para ser el mejor del mundo en algo, debes empezar por ver cuáles son tus capacidades naturales y usarlas a tu favor. Si desarrollas una habilidad de tal manera que vaya en el mismo camino con tu forma de ser, podrás sacar el máximo provecho.

Existen infinidad de casos de personas que desarrollaron sus habilidades durante su adultez. Son excepcionales los de aquellos que lo hicieron desde niños y, aunque la mayoría de ellos son los más famosos, como Mozart, Da Vinci o Messi, son muy pocos en relación al grueso de personas talentosas. Es por la idea del «niño prodigio» que no buscamos mejorar, porque creemos que nunca llegaremos a esos niveles de destreza, o que somos muy viejos para eso; pero no podría estar más alejado de la realidad.

Lo mejor que puedes hacer, es encontrar el punto donde se intersecta tu pasión con tus habilidades naturales, encuentra a un maestro que te pueda enseñar a hacerlo correctamente (de preferencia alguien quien haya conseguido grandes logros en ello) y enfócate diligentemente en mejorar todos los días. Haciendo esto, podrás desarrollar una habilidad superior a la de todas las personas que has conocido.

La importancia de que sea algo que te apasiona es porque te permitirá que nunca te canses de hacerlo. Ese trabajo enfocado será cada vez más fácil de hacer y comenzarás a ver los resultados.

Aportarás infinitamente a tu felicidad y crecimiento personal si haces esto, ya que sentir progreso en algo que te gusta, es uno de los factores más importantes para sentirte feliz. Nadie se siente completo cuando está estancado.

La otra parte que debes considerar es tener paciencia. Como siempre comento en este blog:

La constancia aplicada en largos periodos de tiempo es aquello que genera resultados.

Si dedicas 3 horas diarias en práctica enfocada, te tomará aproximadamente 10 años ser el mejor del mundo.

Pero no te desanimes, ya que serás mejor que el 80% de las personas si tan solo dedicas 1000 horas de práctica enfocada, lo que se puede conseguir en 1.5 años, dedicando 2 horas diarias.

Así que ya lo sabes, encuentra dónde se intersectan tus talentos con tu pasión y empieza a practicar.

Emprendedor y entusiasta de proyectos digitales.

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