Cómo hacer contenido que se comparte

La idea de viralidad está clavada en el inconsciente colectivo desde que lo vimos surgir con las redes sociales. Es un fenómeno que sucede cuando cuando las personas encuentran algo que debe ser compartido. Nunca antes habíamos visto que algo fuera compartido millones de veces tan rápidamente como cuando comenzamos a usar las redes sociales.

Mi primer recuerdo de lo que hoy llamamos un «video viral» fue con el infame «Edgar se cae», que muestra un video de un niño del norte de México que se cae a un río de forma muy graciosa. Si no lo has visto aún, búscalo.

Este video tiene todos los elementos que componen a un video gracioso que amerita ser compartido. Desde las voces de los niños, la intervención inesperada del camarógrafo, hasta pequeños detalles que lo hacen más gracioso después de cada vista.

Las personas solo compartimos aquello que creemos que tendrá un efecto en otros. Cuando compartimos algo, por más irrelevante que sea, es porque esperamos que otra persona lo vea y reaccione de manera similar a nosotros. Es el sentimiento de tener algo que nos permite conectar, lo que nos impulsa a compartir. Hace más fuertes nuestras relaciones humanas a través de elementos en común.

Si es un video gracioso, lo compartimos porque sabemos que otras personas también lo encontrarán gracioso. Si compartimos una nota que nos pareció interesante, lo hacemos porque seguramente a alguien más le será útil. Y así es como las ideas comienzan a esparcirse como un incendio.

Lograr crear contenido que se comparte, es la máxima expresión de la creatividad, ya que significa que lograste empatía verdadera.

Muchas personas crean contenido genérico y se decepcionan porque no llegan a nada. Otros hacen contenido extremadamente específico y les sucede lo mismo.

Debes aspirar a llegar a un punto en el que seas capaz de extraer la parte más interesante de cualquier tema, ya sea lo más profundo, o lo más mundano. Esto se logra excavando lo más profundo posible, eliminando las obviedades hasta sacar las pequeñas joyas de claridad que le permite a otros decir «esto es exactamente por lo que pienso de la misma manera, pero no lo había visto así».

Muchas empresas dicen que necesitan crear una campaña viral, como si fuera algo que pudiera ser manufacturado. La viralidad auténtica no se logra de la noche a la mañana, sino con años de trabajo extrayendo empatía. Pero no acaba ahí. Debe ser transmitido por la persona o entidad correcta, en el momento correcto, con la mejor ejecución posible. Solo así lograrás que las personas conecten.

La viraliad no se logra con el objetivo de obtener exposición o buscando obtener ganancias de ella. Las personas detectan la falsedad con el primer vistazo. Lograr ser compartido puede ser tanto la labor de años de trabajo, como un chispazo de suerte, pero lo que no puede carecer son tres elementos:

Autenticidad, empatía y entendimiento.

 

 

Emprendedor y entusiasta de proyectos digitales.

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