Cómo encontré mi identidad

Durante el último año he vivido una transición interna que me ha llevado a entender muchas cosas. Tendía a encasillar mi propia identidad en mi profesión. Aunque ha abarcado los últimos 8 a 10 años de mi vida, y en un momento era lo único que hacía, no representa quién soy, ni de lo que soy capaz de hacer. Entendí el error que implica encasillarse a uno mismo dentro de un espectro limitado.

He visto que hay personas que se transformaron en lo que hacen. Probablemente si te dicen «El Doctor», hayas llegado a un punto en el cual tu identidad ha sido absorbida por tu profesión. Pero hay un cierto «caché» en ser «El Ingeniero», «El Chef», «El Emprendedor». Ellos a quienes nos referimos a través de su ocupación, también tienden a ser respetados, porque entiendes que han dedicado la mayor parte del tiempo a su disposición para desarrollar su profesión, haciendo los sacrificios necesarios que esto conlleva, como el tiempo en familia, de recreación, de crecimiento interno. Han sacrificado el resto de su identidad para construir una sola categoría.

Durante lo poco que llevo de carrera, comenzaba a seguir este camino. Primero busqué el prefijo Experto, porque a pesar de no tener los estudios más intensivos en mi rama, tengo mayor experiencia y entendimiento que aquellos con maestrías o hasta doctorado. Entonces entendí que si eres un experto, las personas te buscarán para resolver un problema en específico. Está bien si lo que haces te llena, pero de lo contrario, vas a limitar tu vida a hacer una sola cosa hasta que eso pase de moda o se resuelva la necesidad sin requerir de expertos. No puedes ser pragmático con el término al cual asociarás tu nombre.

Después intenté de asociar a mi nombre un término más general como Emprendedor o Freelance, los cuales desde el comienzo te dicen la naturaleza de una persona que está en busca de su propio camino y que puede llevar a otros consigo. Aunque más prometedor, ser emprendedor padece del mismo problema de ser experto, en sentido que es algo estrictamente laboral.

Busqué qué es lo que realmente quería lograr en mi vida para sentirme satisfecho con el resultado.

El dinero no es una respuesta, es una consecuencia del tiempo dedicado o esfuerzo impuesto. Cuanto más pases haciendo una actividad, mayor será tu remuneración económica. Este extraño trato con la vida en el que usas tiempo y esfuerzo como moneda a cambio de poderte llamar a ti mismo de una manera, para que otros lo hagan también. Aunque no es solo el nombre lo que obtienes, la transformación interna es escalofriantemente real.

El prestigio tampoco, implica el mismo intercambio que requiere conseguir dinero, pero tu pago es el reconocimiento y adulación de otros.

Decidí buscar internamente, en mi historial de vida y lo que me ha definido desde niño.

Si estoy en busca de mi identidad, entonces debo entender lo que siempre he sido y maximizarlo en mi vida adulta.

Hice una introspección profunda en la que analicé todos los componentes de mi persona que fui capaz de materializar: intelecto, habilidad, emotividad, personalidad, talento, satisfacción personal.

  • Intelecto: Nunca fui un estudiante de dieces, aunque siempre tuve la capacidad de serlo. Decidía sacar el máximo provecho a cada materia. Cuando el maestro era bueno y el tema era interesante, entonces sacaba 10, había demasiado que aprender. Si por el contrario el maestro carecía del interés (o capacidad) para enseñar correctamente, probablemente él tampoco entendía el tema, así que no tenía caso perder mi tiempo en esa clase. Sacaba 6, solo para no reprobar.
  • Habilidad: De la misa forma, descubrí que mi capacidad nunca ha se ha ido al extremo en una rama, sino que tengo buenas habilidades generales. Entiendo bien los números, la ciencia, la filosofía, historia, gramática, arte, deporte. No soy excepcional en ninguno, pero tampoco tengo carencias.
  • Emotividad: Tiendo a sentir de manera muy intensa. Mi sensibilidad es algo que siempre me ha impactado y que en muchas maneras define mi personalidad, ya que me hace ser más reservado de lo que debería, para protegerme.
  • Personalidad: Soy introvertido, no me gusta la falsedad en otros y tengo el gran defecto de aislarme cuando debo recurrir a otras personas. Sin embargo, soy bueno trabajando en equipo cuando debo hacerlo y logro formar lazos sumamente fuertes con mis seres queridos. Una vez que entraste a mi vida, probablemente nunca salgas.
  • Talento: El único «talento» que me puedo adjudicar es que tengo habilidad para escribir. No digo que sea un gran escritor, ya que me hace falta mucho tiempo de lectura y escritura para lograrlo; pero puedo ser competente para expresarme y ayudar a otros a entender ideas a través de la palabra escrita.
  • Satisfacción personal: Los momentos de mayor catarsis que he sentido, han sido a través de la enseñanza, cuando he logrado que otras personas sientan la emoción de entender algo nuevo gracias a mi ayuda.

Aunque es una sobresimplificación de la complejidad que implica autoanalizarte con la mayor objetividad posible, es un inicio para encaminar mi vida en el camino correcto.

De todo esto, obtuve la siguiente conclusión:

Soy un generalista, capaz de entender muchas cosas y explicarlas a otros a través de la palabra escrita. Mi familia tiene un alto valor en mi vida, no persigo recompensas materiales o superficiales, sino el impacto positivo en la vida de aquellos a mi alcance.

Esta definición básica de mí mismo, me ayudó a esclarecer el camino de mi vida.

No se trata de tu profesión, sino de quién eres como persona y lo que eres capaz de generar en otros. Además, resumió de manera clara algunas de las profesiones que tendrían mayor impacto en mi vida y me podrían hacer sentir pleno, sin importar la rama en la cual la desempeñe:

  • Maestro: Ya sea como profesión o como labor dentro de una empresa o grupo.
  • Escritor: Aplicar la palabra escrita en todo lo que pueda para hacer llegar mi mensaje con mayor claridad.
  • Estudiante: Seguir aprendiendo, ya sean nuevas actividades, en una escuela o fuera de ella, pero creciendo para poder compartirlo.

Veo esto como una herramienta que usaré para guiar mi vida para generar un impacto positivo en otras personas y espero que esto también le pueda servir a otros.

Sé que las cosas cambiarán, que yo no seré el mismo dentro de unos años, pero estoy seguro que algo de esto se rescatará y saldré más completo y más sabio del otro lado.

Emprendedor y entusiasta de proyectos digitales.

Deja un comentario