¿Qué pasó con el copy?

Si llevas el suficiente tiempo en mercadotecnia, publicidad, o marketeando un negocio, seguro recuerdas la enorme cantidad de tiempo que pasábamos realizando el copy para un anuncio. Todos sabíamos que era la parte más importante de cualquier pieza publicitaria. Era un elemento diferenciador de tu negocio. Pero, mientras continúa creciendo el marketing digital, el big data, y su peso en los presupuestos publicitarios, el copy se relega en la lista de prioridades.

Tal vez sea por el gran volumen de textos necesarios para estar activo en medios digitales, que se ha vuelto un lujo contratar a un copywriter. Si tomamos en cuenta las publicaciones de redes sociales, los posts para el blog, los envíos de e-mail, la optimización SEO, el texto de una landing page, las notas de LinkedIn y los ya casi arcaicos tweets, la cantidad de textos diarios hace abrumador considerar dedicarle nuestro tiempo y atención a todos y cada uno de ellos. Así es como el diseñador termina encargado de hacer copy.

No es que los diseñadores no sean talentosos escritores, sino que son dos disciplinas distintas que requieren de suficiente tiempo y dedicación para hacerse bien.

Es un buen momento para volver a poner el ojo y la pluma sobre el papel y recordar el poder que tiene un renglón de texto bien escrito, que comunica al target de forma efectiva. Si no mal recuerdo, Liverpool sigue siendo parte de mi vida, McDonald’s me encanta, pero Amazon…, o bueno, Netflix… Creo que no ven importante tener un slogan.

La optimización de audiencias y big data ya no son un diferenciador, son un requisito. Google y Facebook hacen sus plataformas cada vez más amigables, haciéndolas más accesibles y siendo utilizadas por más empresas de todo tipo. Ahora cada quien le habla a su nicho en los días, horarios y ubicaciones geográficas más eficientes. Lo malo, es que hablamos con textos genéricos, rápidos y sin personalidad.

Es un buen momento para contratar a una persona que se encargue del copy y posicionar a tu negocio utilizando la creatividad. Ya sea freelance, con una agencia, o in-house, pero volver a darle la importancia que merece.

Las máquinas hacen muy bien su trabajo. Es momento que la creatividad humana vuelva a relucir y haga la diferencia.

No hay nada más poderoso que un texto.

 

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